SOLEDAD
Deambulando por las
calles del olvido
como un barco a la
deriva, sin destino
me ofrezco un paréntesis olvidando
las horas, los años,
las fotos en blanco y negro.
Sin testigos, sin nadie
más
que el ruido de mis
pasos
sonando sordos al
compás
del pasado y sus
recuerdos.
Con mi voz y mi soledad
por única compañía
que grita, que me llama
y mil actos me
reprocha.
la noche a la madrugada
da paso
y con ella la luna se
difumina.
Ralentizando el ritmo
de mi personal adagio,
actriz y espectadora
lo vivo, lo observo.
El viento sopla, capaz
de esculpir rocas,
vendavales cambiantes,
sendas pedregosas,
su poder de impacto se
hace añicos
cuando roza mi piel con
versos certeros.
