TIERRAS DE PAZ
De cómo prender el
vuelo sin alas,
sobrevolar el mar y no
descansar.
Un cielo violeta, una
luna negra
vigilando mi sueño
hasta mi despertar.
Escalando montes sin
jamás olvidar
que guío mis pasos
hacia mi libertad.
Sendas de vainilla,
regaliz, canela,
sigo mi camino y no
miro atrás.
Una escalera que
pudiera llevar
peldaños bastante para
desconectar.
Coincidir allí con mi
realidad,
compartir ideas
hablando su lengua.
Respetar su color, su
etnia, su saber,
aprender a querer
versiones opuestas,
convivir sin pensar en
mi otra vida;
mezclarme, fundirme con
su piel curtida.
Entender el cómo, el
dónde, el porqué
y saber escuchar las
voces que lloran.
Tender la mano, dar un
abrazo,
serenar los cuerpos que
tiemblan al hablar.
Ahuyentar la miseria
que te borra la sonrisa,
dibujando en tus ojos
un hilo de esperanza.
Escuchar tus lamentos y
pedir justicia
y que tus sollozos sean
oídos.
Poder difundirlos a los
cuatro vientos,
invitando las mentes a
crecer más y más.
Tirar las barreras,
derribar fronteras
y poder acudir si me
necesitas.
Tu me ayudarás a
comprender como
en la indiferencia se
puede conseguir
ser feliz y vivir, no
solo a subsistir.
Mirando de frente,
queriendo olvidar
que gente como tú
necesita amar.
Cada uno sigue su senda
marcada
sin buscar caminos
fuera de su mapa.
Levantarte si caes o si
das un traspiés.
Decirte que siempre
estaré muy cerca
en esos momentos en los
que el calor
abrasa, asola tu tierra
estéril.
Dunas de arena, rocas y
montañas
hacen de tu vida una
lucha continua
sin saber que otro sol
reluce sin quemar
para el disfrute de
cuerpos amorfos.
Tierras tan fértiles
para alimentar
todo tu poblado de lado
a lado.
Lluvias incesantes que
podrían llenar
tus cuencos de barro
para calmar tu sed.
Conocerte y tomar
conciencia
que tu también puedas
poseer la verdad,
mirarte a la cara,
sostener tu mirada.
Celebrar cada unión,
cada vida nueva,
gozar de los eventos
reflejados en tus ojos.
Vuelves a tu rutina sin
quejas, sin lamentos,
el corazón latiendo al
son de la música.
¿En qué soñarás bajo
tus estrellas?,
tu cielo infinito vela
tu descanso.
El destino te lo puso
difícil;
naciste en tierra
hostil,
sorteando obstáculos,
batallando por tus hijos.
Enséñame a ser yo,
enséñame a no fingir.
Muéstrame lo esencial;
lo que no consigo ver.
Dime como llegar a mi,
sin atajos, sin
atascos.
Enséñame a compartir,
hacer tuyos mis
alientos,
silenciar mis lamentos
y tragar mis suspiros.
Enséñame a respirar
cada instante tuyo,
enséñame a saborear
los minutos a tu lado.